El agua que existe sobre el planeta ocupa el 75% de su superficie total, considerando el agua de los mares y el agua dulce de ríos y lagos. Es decir, el agua es el elemento fundamental de la naturaleza, es la base de la vida en el planeta.
En su entorno natural y desde el principio de los tiempos, el agua aporta a los humanos no solo la vida, sino un sentimiento de bienestar (wellness) que ha hecho que el hombre busque aproximarse siempre a ella, sentir su cercanía, evidentemente como base para la vida, pero también como elemento para la higiene, la contemplación, el relax o el juego. Mediante la ingeniería del agua, el hombre ha buscado el control de este elemento, casi siempre recreando o imitando la naturaleza a través de la arquitectura. Y los espacios wellness actuales no son ajenos a ello.